Circe y Circos

martes, 7 de mayo de 2013

Sirenas

Una mujer con portaligas
terminaría el partido en esa jugada;
pero se acomoda
mezquinando el apuro;
reza  tu ego
danza  tu espina
y susurra tus estrellas exitadas.

El tiempo va en sus caderas,
la suerte, escondida en cintura
que se ofrece
a ser domada.
Sólo entonces sube a tus sueños
para arrancarte el paraíso
el exilio
y el amor.


Una mujer con portaligas
lleva un plan;
y si quiere
apaga todos tus cielos.